Aranjuez

Desde su nombre llega el eco de la Hacienda, del gusto por lo antiguo, por recibir en casa. Las cabeceras de las camas son las rejas de la antigua casa familiar. Dejarla sin puertas fue abrirla para todos. Devolver a las cosas su belleza. Improvisar amorosamente, porque reconstruir es importante.

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